[Biblia]
[Asociación Bíblica Española]
8 de septiembre de 2010     

Sumario 28: Invierno - El Jesús histórico

» Busto Saiz, J.R., El mensaje de Jesús: forma y contenido (pags. 15-24)

El estudio de la enseñanza original del Jesús histórico es el objeto de este artículo. Muchas son las palabras y enseñanzas que se ponen en labios de Jesús en nuestros evangelios sinópticos. En la historia de la investigación se ha intentado filtrar aquellos elementos secundarios y redaccionales para llegar al núcleo fundamental de su enseñanza, en el que se enraíza y enmarca el resto de sus intervenciones. Jesús es presentado en la tradición evangélica como "sabio" o "maestro" y, ciertamente, la investigación histórica nos confirma esta vocación y actividad. El núcleo de su enseñanza fue la actualidad presente del reino de los cielos. Junto a la actualidad del reino, Jesús, a diferencia de las expectativas de los otros movimientos o grupos dentro del judaísmo plural del s. I, proclama su gratuidad y universalidad, es decir, es un don o regalo que exige ser recibido y correspondido como tal. De aquí que los pecadores, conscientes de su indignidad y dependencia, adelanten a los justos autosuficientes en su posesión. Por la originalidad de estos planteamientos y la frescura que aportaban, elige Jesús, entre otras modalidades, la forma del "masal" o "parábola". Esta enseñanza no está encerrada sobre sí misma, sino que realiza aquello mismo que enseña. De aquí, su carácter performativo, que se expresa en los signos visibles del reino: los milagros y los otros signos proféticos.

» Borrell, A., Jesús de Nazaret, un profeta poderoso en obras (pags. 25-34)

Este artículo y el anterior son un claro ejemplo del general consenso que se está imponiendo en asuntos decisivos y nucleares de la historia de Jesús. De forma independiente, los dos autores están de acuerdo en la realidad histórica de los "hechos" extraordinarios que los evangelios atribuyen a Jesús, especialmente los signos proféticos y los "milagros" de curación y exorcismo. En este trabajo, el autor, arrancando de la parte final del artículo anterior, corroborándola, avanza específicamente por el sendero de los "milagros" o, como gusta denominarlos a la ciencia histórica, las "acciones prodigiosas". Con rigor y claridad, aplicando en general los criterios de historicidad, llega a la conclusión de que efectivamente Jesús realizó signos "prodigiosos" que fueron entendidos como "milagros" por sus contemporáneos. La interpretación de estos signos milagrosos hay que realizarla a la luz de dos claves aplicadas por el mismo Jesús: la actividad de los antiguos profetas de Israel (Elías, Eliseo) y el anuncio de la irrupción del Reino de Dios en la historia. En consecuencia, no son primariamente signos de su divinidad, sino signos de Dios actuando en la historia, entendida, en esta perspectiva, como cambio y transformación que afecta benéficamente a los excluidos por el mal físico, social y metafísico.

» Otero Lázaro, T., Pilato lo condenó a morir en la cruz (pags. 35-44)

La cruz no es igual que la "cuna". Si sobre la "cuna" se cierne la duda de su historicidad, la cruz marca esencialmente la veracidad terriblemente histórica del suceso. El autor del artículo, remitiéndonos a una variedad de fuentes cristianas y no cristianas (judías y romanas), nos confirma el hecho histórico de la ejecución en cruz de Jesús de Nazaret. Lo que no resulta tan evidentemente claro son las causas de la condena y los responsables de ella. ¿Fueron causas políticas o religiosas, o una mezcla de ambas? ¿Respondían a la realidad de los hechos protagonizados por Jesús? ¿Fueron responsables las autoridades judías o las romanas, o ambas a la vez? ¿Podemos desenredar con rigor histórico la madeja en la que parecen envueltos los acontecimientos finales de la vida de Jesús? El autor, aún admitiendo la siempre difícil búsqueda histórica y sus limitaciones, no duda en ofrecernos algunos resultados unívocos y claros en los que muchos autores reconocerán sus propias conclusiones. Las causas: Jesús considerado como amenaza contra los intereses económico-político-teológicos de la clase dirigente que representaba los intereses de la nación, y la concesión, por connivencia, de los romanos (Poncio Pilato) hacia esta clase. Los responsables: la clase dirigente saducea que regía la vida oficial, política, económica y teológica de la nación judía.

» Bravo Aragón, J.M., Los testimonios de la resurrección de Jesús (pags. 45-52)

La resurrección de Jesús nunca ha dejado de ser un acontecimiento importante en la investigación neotestamentaria. Esta búsqueda de comprensión del elemento central de la fe cristiana ha pasado por diversas fases a lo largo de la historia, dirigiendo su atención principalmente a los relatos del sepulcro vacío y a los de las apariciones del Resucitado. Realizar una investigación histórica sobre la resurrección de Jesús es para muchos una empresa abocada al fracaso; otros piensan que al menos podemos acercarnos tímidamente a un acontecimiento que va más allá de lo que podemos experimentar, pero que afecta vitalmente al creyente.

» Pérez Escobar, J., Los orígenes de Jesús: infancia y vida oculta (pags. 5-14)

En este primer artículo, el autor aborda las delicadas cuestiones relativas a los acontecimientos de la infancia de Jesús, narrados solamente por los evangelistas Mateo y Lucas. Un concepto clave de la metodología empleada es la distinción entre "hecho" y "teologúmeno", es decir, entre el dato históricamente demostrado o probable y el dato teológico contado con el lenguaje de la historia. En la primera sección plantea estrictamente el problema de las fuentes y, muy especialmente, el asunto del carácter literario de las fuentes y de los documentos finales. Es en esta sección donde se hacen operativos los conceptos más arriba mencionados. Después aplica la crítica histórica a los datos comunes convergentes en las tradiciones de Mateo y Lucas. Aunque con certeza relativa, algo sustancial puede decirse sobre la historicidad o no de los datos de la tradición común. Siguiendo muy de cerca a J. P. Meier, nos presenta algunos datos plausiblemente históricos sobre el período conocido como "vida oculta" de Jesús.

» Del Agua Pérez, A., Jesús histórico y Cristo de la fe (pags. 53-60)

Con el título que hemos leído en tantos libros y artículos sobre el NT y cristología fundamental, el autor, una vez presentada la historia de la investigación sobre el Jesús de la historia y sus implicaciones en el área dogmática, nos ofrece, en varias síntesis, las aportaciones más valiosas sobre cada uno de los polos del clásico binomio, haciéndonos ver cómo en el panorama actual, los conceptos de "historia" y "fe" no sólo no están tan separados, como pretendían los pioneros de la investigación, sino, todo lo contrario, aunque con autonomía, están estrechamente relacionados en lo que afecta al personaje Jesús de Nazaret. Lo mismo que no hay una sola historia que agote el significado del personaje histórico, tampoco existe una sola cristología que extraiga todo lo implicado por el personaje y las fórmulas de fe de la comunidad cristiana. Esta riqueza, y al mismo tiempo dificultad, reside en la complejidad que deriva de la existencia de una cristología previa al acontecimiento de la resurrección, que posteriormente es intensificada por este mismo acontecimiento. De aquí que el autor admita la aportación de las nuevas investigaciones, siempre y cuando no pretendan reducir a sus esquemas toda la historia y la teología implicadas en la siempre inabarcable "vida real" de Jesús.

Sección Didáctica

» García Domene, J. C., Historias e imágenes sobre Jesús de Nazaret (pags. 61-69)

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